Testimonio de la familia Unzueta
Agradecemos infinitamente la oportunidad que nos brindan de compartir con ustedes nuestro testimonio de vida en la etapa escolar de nuestras hijas.
Somos una familia norteña que vinimos a radicar en Lima el 2007. Averiguamos en varios colegios, pero del cual obtuvimos mejores referencias fue del Sor Rosa Larrabure, quien no sólo nos ofrecía formación académica, sino que también, formación espiritual y humana.
Empezamos a formar parte de la Familia Sorrosina, con nuestras hijas mayores Marilyn, Lucia y dos años después, Isabel y Belén. En estos doce años de permanencia en el colegio, hemos tenido muchas experiencias gratas, tristes y alegres, que nos reafirma cada día más, la decisión de pertenecer a la gran familia Vicentina.
Como parte de nuestra formación espiritual, nos complace recordar, las catequesis de Primera Comunión, las jornadas y retiros espirituales tanto para mis menores hijas como para nosotros como padres, los Rosarios de la Aurora, las celebraciones Eucarísticas y muchas otras más actividades de servicio.
Cómo olvidarnos de la consagración de nuestras hijas a la Virgen María, las peregrinaciones marianas realizadas desde el Parque Kennedy hasta el Morro Solar, compartiendo en familia, orando, cantando y alabando al Señor.
Y los aniversarios del colegio: los bailes de padres e hijas, los desfiles, los juegos; las olimpiadas, las presentaciones del día del Padre y la Madre, el día del Maestro, el día de la Juventud y la Amistad… y muchos más eventos culturales, que siempre guardaremos en nuestro corazón como parte de la etapa escolar de nuestras hijas.
Conocer el CARISMA VICENTINO ha sido una GRACIA TOTAL, pues ha complementado la formación en valores que siempre les hemos querido transmitir a nuestras hijas, y que con el paso de los años van dando buenos frutos: una Vocación misionera y catequistas de Confirmación, son los caminos elegidos por Marilyn, Lucia e Isabel.
Hoy, CELEBRAMOS LOS 75 AÑOS DE VIDA INSTITUCIONAL y nos sentimos eternamente agradecidos y satisfechos por la labor realizada en conjunto con nuestro Colegio Sor Rosa Larrabure, que siempre formará parte importante de nuestra historia familiar. Muchas gracias.